Rev. William Soto Santiago, Ph.D.
Viernes, 21 de marzo de 2008
Cayey, Puerto Rico
Muy buenas tardes, amados amigos y hermanos presentes y los que están a través de internet o del satélite Amazonas en diferentes naciones; y un saludo muy especial al doctor Miguel Bermúdez Marín y su esposa; y también al doctor Salomón Cunha y su esposa, que están aquí presentes en esta ocasión; y también a todos los ministros que nos acompañan de diferentes naciones y también a los diferentes ministros de Puerto Rico que nos acompañan. Que Dios les bendiga y les guarde y les use grandemente en Su Obra en este tiempo final.
Un día como hoy se ha estado celebrando el día de la crucifixión de Cristo, aunque conforme al calendario judío no es en esta fecha, sino que es el próximo 19 de abril que cae la fecha que corresponde al día en que Cristo fue crucificado.
Ahora, se ha estado celebrando la víspera de la Pascua que fue en la cual Cristo fue crucificado, pues en la víspera de la Pascua allá en Egipto cuando los hebreos estaban allá esclavizados y Dios envió a Moisés para libertarlos, se efectuó el sacrificio de un cordero de un año, el cual cada familia tomaba de entre sus ovejas (era un cordero de un año).
Quizás no sabían si era el primogénito o no, el primogénito siempre correspondía a Dios, y lo sacrificó cada padre de familia, lo sacrificó por o en favor de su hijo primogénito que tenía en su hogar; y esto es tipo y figura del Mesías Príncipe al cual el Padre celestial dio a la familia humana, la raza humana, para ser sacrificado para la salvación de todos los primogénitos escritos en el Cielo en el Libro de la Vida del Cordero; o sea, que el cordero pascual es tipo y figura del Mesías Príncipe.
Vamos a leer aquí este evento que se efectuó. Estaré recordando lo que sucedió en Egipto con el Sacrificio del cordero pascual, y estaré recordando la celebración que se efectúa cada año en medio del pueblo hebreo y la santa cena que se toma en medio del cristianismo en memoria de Cristo y Su muerte en la Cruz del Calvario.
Un día así como hoy, Viernes Santo, pero ya a eso de las 7:00 de la noche más o menos, estaba en el año 78 con el doctor Miguel Bermúdez Marín y Adalberto Pérez. ¿Adalberto estaba allá Miguel? No, él no estaba allí. Algunas otras personas estaban allá.
Estábamos en Tucson, Arizona, en Tucson Tabernacle (Tabernáculo Tucson), donde el ministro es el reverendo Perry Green, y en donde fui invitado para traer una conferencia que duró, ¿cuántas horas, Miguel? (con el dedo, ¿una o dos?) Unas dos horas. Era una reunión de ministros internacionales, los cuales tenían esa reunión desde unos cuantos días, eran unos cuantos días de actividades, todos los días desde la mañana hasta la noche, y ya el último día de reunión de ministros era ese día, y a mí me tocó ser el último exponente, y ese fue el mensaje titulado: “Despertando a la Realidad.”
Y en esta ocasión me ha tocado estar con ustedes, lo cual es un privilegio grande para mí.
Y ahora, leemos en San Mateo, capítulo 27, versos 45 en adelante. Hay que leer un poco antes (vamos a leer aquí con paciencia, con calma, para que veamos todas las cosas que sucedieron en ese día): 35 en adelante de San Mateo, capítulo 27:
“Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes, para que se cumpliese lo dicho por el profeta: Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes.
Y sentados le guardaban allí.
Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ESTE ES JESÚS, EL REY DE LOS JUDÍOS.
Entonces crucificaron con él a dos ladrones, uno a la derecha, y otro a la izquierda.
Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza,
y diciendo: Tú que derribas el templo, y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz.
De esta manera también los principales sacerdotes, escarneciéndole con los escribas y los fariseos y los ancianos, decían:
A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar; si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en él.
Confió en Dios; líbrele ahora si le quiere; porque ha dicho: Soy Hijo de Dios.
Lo mismo le injuriaban también los ladrones que estaban crucificados con él.
Y desde la hora sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena (o sea, desde las 12:00 del mediodía hasta las 3:00 de la tarde, por tres horas).
Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?
Algunos de los que estaban allí decían, al oírlo: A Elías llama éste.
Y al instante, corriendo uno de ellos, tomó una esponja, y la empapó de vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber.
Pero los otros decían: Deja, veamos si viene Elías a librarle.
Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu.
Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron;
y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron;
y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos.
El centurión, y los que estaban con él guardando a Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, y dijeron: Verdaderamente éste era Hijo de Dios.
Estaban allí muchas mujeres mirando de lejos, las cuales habían seguido a Jesús desde Galilea, sirviéndole,
entre las cuales estaban María Magdalena, María la madre de Jacobo y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo.
Cuando llegó la noche, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, que también había sido discípulo de Jesús.
Este fue a Pilato y pidió el cuerpo de Jesús. Entonces Pilato mandó que se le diese el cuerpo.
Y tomando José el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia,
y lo puso en su sepulcro nuevo, que había labrado en la peña; y después de hacer rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro, se fue.
Y estaban allí María Magdalena, y la otra María, sentadas delante del sepulcro.
Al día siguiente, que es después de la preparación, se reunieron los principales sacerdotes y los fariseos ante Pilato,
diciendo: Señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, viviendo aún: Después de tres días resucitaré (Después de tres días resucitaré).
Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos de noche, y lo hurten, y digan al pueblo: Resucitó de entre los muertos. Y será el postrer error peor que el primero.
Y Pilato les dijo: Ahí tenéis una guardia; id, aseguradlo como sabéis.
Entonces ellos fueron y aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y poniendo la guardia.”
En un solo día ocurrieron tantas cosas que ya habían sido profetizadas para la Venida del Mesías y Su muerte.
“EL MOTIVO DE LA CRUCIFIXIÓN DEL SEÑOR JESUCRISTO,” es nuestro tema para esta ocasión.
[ Leer la conferencia completa, escucharla, verla o descargarla]
PRESIOSOS JOVENES DEL SEÑOR, LOS FELICEITO POR SU INTERS DE LO MEJOR, PARA COMPARTIR,
SUPE QUE USTEDES YA TIENEN LA CARPA DE LA VISION DEL PROFETA DE DIOS WILLIAM MARRION BRANHAM,
SERIA BUENO CONOSER FECHAS Y EVENTOS A SUCERDER EN LA CARPA , PORQUE LA VISION DEL PROFETA DE DIOS WILLIAM MARRION BRANHAM , TIENE MEDIDAS, SITIOS DONDE LA TEMPLARIA, ES UNA SOLA CARPA MIVIL ESTARA EN ALGUNOS LUGARES,
POR ESO LA VISION FUE PUBLICA Y LOS EVENTOS ESTAN DADOS DENTRO DE LA CARPA, MIS AMADOS HERMANOS
CUENTEME LAS FECHAS Y LAS COSAS A SUCEDER ,
POR QUE ES POSIBLE QUE FALLE POR SEGUNDA VEZ COMO EN PASTO COLOMBIAM Y SE HICIEROS CARPAS QUE SE PUDRIERON Y EN PASTO NO SUCEDI NADA DE LO PROMETIDO Y QUEDO MAL EN TODO,
DE MANERA QUE EN ESTA OCACION FECHAS Y BSUCESOS SON LAS CARACTERISTICAS DE UN PROFETA,
LOS MIEDOS Y TEMORES DE COLOCAR FECHAS SON DE LOS DOCTORS, CONFERENSISTAS,
CARACTERISTICA DE TODA LA ESCRITUTA
PERO LOS PROFETAS NO TIENE MIEDO DE DECIR HACI DICE EL SÑOR,
SOLO MEDITEN Y ESTEN ATENTOS ALA FECHA Y LOS ESPERO DESPUES DE OTRO FRACASO,
SU HERMANO DAVIDLUCERO NO ESTOY EN UNA CRITICA DESTRUCTIVA, SINO EN UN ANALISES DE DE LA VISION DE LA CARPA .